Ponga a tiempo su reloj

viernes, 6 de mayo de 2016

¡Feliz Cumpleaños, princesa!

A Sara Sevchovicius Gallegos

Hoy, seis de mayo, es tu cumpleaños. Hace 9 años llegaste a nuestras vidas y desde entonces, inexorablemente, no existe un día en el que no piense en ti. Te extraño de una manera horrible, en los momentos menos esperados irrumpe tu risa, tu mirada, tus preguntas sobre el mundo.


No escribiré sobre los meses que llevamos sin saber de ti y de lo mucho que tu padre y familia te hemos buscado; no te hablaré de lo enorme de la estupidez y el egoísmo que te alejó de casa. Estas cosas se irán asentando como partículas de polvo.


Ahora sólo quiero recordarte lo feliz que me hizo tu llegada, hace nueve años. El tiempo, tremendo juez, hará lo propio: volverás. Cuando esto suceda te estaremos esperando con una sonrisa en la cara. Nunca olvides a tu bobe Martha Elena Macias Bocanegra y a tu zeide Jacobo Sevchovicius, quienes siempre te han amado y te amarán siempre. Ojalá que pronto puedas volver a ver a tu papi Oscar Sefchovich, quien sigue luchando por encontrarte.


¡Feliz cumpleaños, princesa! Te ama tu tía Bere Blanco, tu prima René y yo, Iche, tu tío consentido (¿recuerdas?)...




sábado, 27 de diciembre de 2014

En esto ver aquello

(Borrador)

Esta es una buena exposición por muchas razones. Aunque nunca he compartido algunas de las ideas estéticas (y antropológicas) de Octavio Paz alabo su capacidad creadora, su poética y su buen gusto. Pensando en esto último, en esta exposición pueden encontrar obras de Picasso, Kandinski, Miró, Duchamp, Man Ray (¡!), Álvarez Bravo, Vicente Rojo, Remedios Varo, Frida Kahlo, Rufino Tamayo... vamos, pocas veces se ve todo esto en la misma exposición. Se exponen algunas obras de caballete de Diego Ribera, Siqueiros, no tan popular pensando en dos muralistas. Pero para mi sorpresa, escultura de Henri Moore y Chillida. Hace más de diez años hubo una exposición de Chillida en Bellas Artes y al poco tiempo murió. Pensé que no vería a Chillida en mucho tiempo y me encantó ver cuatro (¿?) obras de él...

Para los amantes de la Séptima Musa, están sus dos retratos comparados por Octavio Paz.

En fin, vayan, ya casi la quitan, yo volveré a ir para detenerme con calma en los que más quiero...

sábado, 1 de noviembre de 2014

¿Dónde carajos están?


43


Me urge saber.


miércoles, 9 de mayo de 2012

¿Cómo resucitar un blog?

Hoy después de mucho tiempo volví a leer lo que había escrito. Como en algún momento leí de Oliverio Girondo: no hay mejor crítico que el cajón del escritorio. Leo estas letras y sonrío, sonrío frente al error, frente a la emoción inapropiada y frente a los muchos post que ya nunca escribí y dejé en borrador.


El que esto escribe es definitivamente otro.


Quisiera revivir este blog pero siento que ya no me representa. Veremos cómo podemos quitarle el polvo de encima... si acaso.


Se aceptan sugerencias.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

lunes, 3 de mayo de 2010

Mu

Me la regaló una alumna. La llamamos Moon, ¿recuerdas? Pero después, con la confianza y la convivencia su nombre degeneró a Mu...


Se llama Mu y dormimos juntos (salvo que nos enojemos y me mande a dormir al sillón)...

lunes, 19 de octubre de 2009

¿Un recuerdo?

Siempre fuiste frente al mundo algo estúpidamente bello... espacio vacío.
—Nadie notó tu presencia —dijo.
Y dijo bien.

Sólo viviendo en la sombra pude encontrarte.
sevchovicius© 2008
Pregunta amargosa para mis lectores: ¿En qué lado estás, bajo la luz o en el darkside?

jueves, 6 de agosto de 2009

Mujer Habana

No es sólo una mujer corriendo, es el instante en el que el tiempo se detuvo; es el instante en el que no admitiendo un antes ni un después, siendo todo presente, el tiempo dejó de ser tiempo...
La Habana, Cuba
icikas sevchovicius ©2007


miércoles, 6 de mayo de 2009

Demostración científica de que la influenza no puede matar al amor


La epidemia de influenza paralizó a nuestro país en muchos sentidos: frenó al comercio, cerró restaurantes, cerraron teatros, se suspendieron conciertos y, cual gobierno fascista, la influenza nos cerró la Universidad. Sin embargo, hay algo que la influenza no pudo evitar, sí, que saliéramos a festejar tu segundo aniversario. No haberlo hecho hubiera sido un crimen de lesa humanidad.

Feliz cumpleaños, en estos infecciosos días de influenza, Sarita...


icikas sevchovicius © 2009

martes, 7 de abril de 2009

Nowhere


Un día tuviste que salir corriendo, ¿lo recuerdas? De aquellos labios huiste, de esa novela. A veces uno huye por convicción, como cuando te escapas de una discusión bizantina; otras veces simplemente te tuviste que ir, por decirlo de algún modo: te corrieron. Y no necesitan decirte "vete" para que sepas que te están corriendo, estas cosas has aprendido bien a reconocerlas, el terrorismo se dice de muchos modos...

simplemente te fuiste.

El escapismo es un recurso que más de uno ha perfeccionado con los años y con lo años nuestro repertorio de objetos extraviados se ha incrementado: esa cantina que ahora no sabes dónde está, ese café que olvidaste cómo preparar, ese amigo que te cansaste de esperar en Madero y Eje Central. La relación entre el arte de salir huyendo y la pérdida de objetos es hasta cierto punto clara: un día, cual comienzo de una guerra, comenzó tu retirada y sólo pudiste cargar con lo estrictamente necesario —lo necesario para vivir, en el sentido más amplio de la expresión.

Entonces, años después, en el momento más inocuo del día, justo cuando ibas a cruzar Insurgentes te sentiste un exiliado. Al cruzar la calle, cual agente de migración, un peatón te preguntó: ¿de dónde vienes? Así que sin pensarlo demasiado te escuchaste decir nowhere. "Nowhere" es tu casa, siempre lo fue...


Icikas sevchovicius © 2001.


Bonus: Cuando te fuiste, ¿qué es lo que no quisiste dejar, aquello que dijiste esto es mío? O bien, ¿qué te llevarías si tuvieras que salir corriendo en este instante?

lunes, 16 de febrero de 2009

Para irnos conociendo


Las puertas. Esos objetos con los que nos topamos todos los días. Se dice que comunican los recintos, los espacios, y al cerrarse dejan de hacerlo. Para muchos, lo que comunican son más bien cosas como miradas, silencios, momentos de soledad. Habrá quien crea que una puerta es esperanza; en cambio, otros dirán que la palabra "puerta" implica imposibilidad: el amor perdido, el noviazgo fallido, el error cometido. Apertura y cierre, binomio indisoluble del
ser-puerta. La felicidad es como una puerta, para unos abierta, para otros no.

A mí me gustan las puertas por lo que ocultan, por esa suerte de prohibición inherente y a la vez de invitación a lo prohibido, a lo que se debe resguardar
...

icikas sevchovicius©2001

Pero para usted ¿qué es una puerta?

sábado, 24 de enero de 2009

Confesión


"Colapsar", me gusta esta palabra. Se colapsan las teorías, los amores, las distinciones categoriales; se dice de objetos materiales, si tal cosa existe, y de objetos abstractos.


Cuando la conocí, caminábamos por una calle vieja, me contó que siempre tuvo una irresistible tendencia a demoler las cosas; y cuando no había algo que demoler lo inventaba, lo construía, sólo para verlo caer... Después descubrí qué implicaba esa personalidad demoledora.

Colapsar, colapso. La palabra me gusta tanto que en mi tesis de grado sufrí al quitarla del texto al ver que injustificadamente figuraba entre las comas y los puntos y seguido. Las fotos, las mías y las que más quiero, hablan de ello, casi siempre sugieren un colapso.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Buenas noches Dr. Marx

Antes de ir a la cama, por una buena o mala costumbre que me quedó de mis años de estudiante de fotografía, me puse a ver fotografías al azar tratando de adivinar algunos elementos técnicos con los que fueron hechas las imágenes o simplemente deleitándome con el trabajo de fotógrafos desconocidos.

Desde hace como un mes, más quizás, traigo en la cabeza una cita de EL Capital, porque además de que la cita misma me atrapó en algún momento de mi vida, hace poco un investigador me la recordó con una ponencia intitulada "Marx, Bakunin, Lenin. Revolucionarios europeos en la época de la Revolución Mexicana."

Curioso es que hace como quince días, en el momento fotográfico que le pone fin a la jornada, me encontré con esta foto. La foto me agrada, técnicamente me agrada. Sin embargo, y con Marx en la cabeza, no pude evitar que aquella cita taladrara mi cabeza de tal forma que la noche se conviertió de nuevo en una noche de insomnio, una noche de tic tac tic tac tic tac...

El nacimiento de la mecanización y la industria moderna (...) fue seguido de una irrupción violenta semejante a una avalancha por su intensidad y extensión. Todos los límites de la moral y la naturaleza, la edad y el sexo, el día y la noche, fueron superados. El capital celebró sus orgías.

(El Capital, Libro I)

¿Marx se estará, como dicen, retorciendo en su tumba?, no lo sé, no lo creo. Les dejo la foto, bienvenidos a la orgía del capital. Comenzamos...